Escucho cosas
Estoy tratando de sondear que subyace en mi investigación alrededor de lo sonoro
Bueno, acá estamos, frente a la hoja de Word un verano más. Por debajo de esta oración que voy tipeando, está otra que fue lo primero que escribí cuando abrí el documento:
En dos años el cuerpo se deterioró bastante.
Lo dejo para desarrollar después, porque es un montón para empezar.
Saqué una carta[1] para acompañar “esotéricamente” esta redacción: me salió “Reafirmar cosas es un acto políticamente sensible”.
Dejo la carta apoyada sobre un buzón de cartas de cerámica que hice el año pasado para que el cartero sepa donde dejar la correspondencia cuando pase por esta casa sin puertas. El buzón, que aún no fue colgado como corresponde, en la tranquera, tiene forma de teléfono fijo. Esmaltado con rojo tomate en su totalidad, y los números para discar, verdes. Arriba, en el tubo, que oficia también de tapa, dice “cartas” en color celeste, hecho en cuerda seca. La cuerda seca es una técnica que se usaba mucho para decorar azulejos. La línea grasosa, generalmente negra, plantea una forma. El esmalte, que se diluye en agua para absorberse sobre el bizcocho cerámico, se absorbe sobre las zonas donde no existe pincelada de la cuerda seca. Así, en el caso de generar formas cerradas con la cuerda seca, esta línea se transforma en una especie de dique que arma piletitas de esmaltes de color, que no se tocan con los esmaltes que hubiera por el otro lado de esa línea grasosa. Lo mas parecido a esto es el Paint. Cuando dibujabas con una línea cerrada y pintabas adentro, eso no se escapaba hacia el otro lado, mientras que, si la línea quedaba abierta, no contenía el color.
Reafirmar cosas me habla del tiempo. Últimamente casi todo me habla del tiempo. O tal vez, el tiempo habla a través de las cosas. Las plantas de mis pies, la yema de los dedos de mi mano. Todos los diciembres lo mismo, irritadas y vacías. Con los años, aparecen síntomas nuevos y obligaciones de pausa cada vez más imponentes. La tristeza de este último tiempo es nueva y desconocida porque es una tristeza que nunca sentí antes y la descubro mes a mes. Mi cuerpo es experto en doler. Es mi manera de sentir las emociones. Eso ya lo aprendí, y cada vez lo olvido menos. Hay días que no tengo otra opción que doler. Y doler, me es necesario, no tiene escapatoria, pero a veces también me hace pensar demasiado en el tiempo y en los ritmos de este sistema absurdo.
((Momento para mirar unos minutos por la ventana. ¿Qué es lo que está aparentemente inmóvil? ¿Dónde prefiere refregarse la sombra? ¿Qué tipo de animal muerde mi fruta?))
Esta entrada de Noticar, la pretendo hacer más lenta que la anterior. Un poquito más trabajada. Si bien me avergüenza un poco la improvisación de la anterior, me parece válida, por ser un impulso inicial de reconexión. Bajemos el juicio, anu. Me interesa continuar con cierta fidelidad y transparencia en relación con cómo se desarrollan algunas ideas, las vueltas que tienen las cosas y en como los procesos creativos se fermentan. Cuando digo trabajada, simplemente me refiero a que le voy a dar el tiempo que necesite para desarrollar una serie de tópicos que apunté previamente y sobre los cuales quiero explayarme. Probablemente sea una entrada laaaarga. ¿Habrá personas que les gusta leer entradas largas? ¿Habrá personas que les gusta leer mis entradas? Realmente me siento muy en Narnia al no tener ninguna respuesta en general, o comentario, o interacción si hubiera alguien que me lee. Por lo que, si me lees, ¡contame! O dejame tan solo una letra en comentarios, un signo, una preposición. Creo que me ayudaría.
Bueno, hice una lista que dice:
Cartas
El duelo
Fotos al agua
Canillita
La voz
Veamos como hilvanar.
Pausa para poner un disco y armar algo para comer.
Dice Rosario desde un parlantito colgando cerca de la ventana:
Hagamos algo como dejar
Que nuestra memoria mezcle todo
Y traiga a la orilla una copa de
Una copa de conocimiento
Conocimiento, desconocimiento
Conocimiento, desconocimiento
En 2024 empecé a estudiar una maestría en la Untref que se llama Arte y Estudios Sonoros. Yo venía macerando esta intención desde el 2019 más o menos. Una primera idea fue anotarme en una carrera que se daba en Barcelona, porque en ese momento estaba viviendo cerca y planeaba quedarme por ahí. Pero vino la pandemia y me volví y cambiaron todos los planes. Después de varios años, explorando cositas a mi modo, y encontrando permanencia en el deseo, decidí sumarme a esta propuesta que se cursa en Capital. Viajé durante dos años para asistir a las cursadas y fui cumpliendo con la entrega de trabajos finales de cada materia cursada. Si bien me anoté pensando que iba a producir un montón de “obras”, la verdad es que no se si eso paso como yo lo imaginaba, pero pasaron otras cosas. Mis tiempos son muy lentos para algunas cosas. En general las maestrías o las carreras académicas tienen una rítmica muy ajustada, procesos ultra acelerados, super-cargados de contenidos. Mis compañeres, increíbles. Ellxs y cada unx de ellxs, admirables. Me encantaba, durante las cursadas escucharles /(bueno, a algunos no) pero en general, sí. Y sus investigaciones, me babeaban.. Luisina y su investigación con las balas y la historia de su piano. Me encantó ir y venir en colectivo con ella desde La Plata e ir conversando sobre los avances de nuestras investigaciones. Pablo es acróbata de una diciplina que se llama Palo Chino y esta flayeando con generar un dispositivo sonoro para su número de circo. Evidenciar todos esos sonidos que generalmente el espectáculo intenta ocultar. Adrián se dedica a la sanación con cuencos tibetanos y está aprendiendo de gong. Anda desarrollando un sistema que le permite visualizar las frecuencias vibratorias y genera diseños en movimiento con esos sonidos. Martin está enfocado en la música programática y en cómo puede acercarse la partitura a sujetos “que no saben de música”, Manu y Vic van por el documental sonoro, soy fan de ellxs. Y así… Cada cual desde un vértice tan particular.
Yo no termino de identificar por donde va mi investigación, pero hoy temprano redactando un mail de pedido de prorroga para una de las materias que adeudo un trabajo (Estudios Sonoros), me di cuenta de que mis coordenadas merodean en la palabra y el sonido, lo colaborativo, la deriva como motor de una investigación.
Cuando terminamos el primer año (2024) hice una pequeñísima publicación recopilando cosas que escuché y apunté durante la cursada. Lo titulé “Escucho cosas” y se los regale a mis compañeres y a mi profe favorito: Ariel.
Las materias fueron casi todas relindas. Voy a hacer un repaso de qué produje para algunas una de ellas (con algunos links para les curioses), a ver si visualizando un poco el trayecto, puedo empezar a acercarme a cuáles son esas coordenadas que puedan darme el mapa de mi proyecto de tesis. Estoy muy perdide en relación con mi tesis. El año pasado comencé a cursar el taller de trabajo final y lo abandoné. Igual, no lo abandoné por estar perdide, me encontré con la muerte muy de cerca, el duelo se comió todo y yo lo dejé.
Sobre el duelo, más que mencionarlo, no voy a escribir. Lo dejo para otra entrada.
A continuación, la lista de cosuchis hechas:
Estética e Historia del Arte Sonoro: había que hacer un ensayo sonoro que se vincule intrínsecamente con nuestra biografía. Hice un audio paper basado en unas grabaciones que tengo de mis únicos 2 encuentros con mi abuela paterna.
https://on.soundcloud.com/jILudROvpaBAEPwabl
Estrategias de procesamiento digital de audio: Julián, te quiero. Aprendimos bastante sobre edición de audio digital y produjimos una cuadrafonía. Es decir, una pieza pensada para que se oiga por 4 parlantes. El año pasado nos juntamos a escucharlas en la galería de Nico, estuvo bueno. Se vuelve una experiencia muy inmersiva. Yo compuse “Escape”: una ficción en la que usé sintetizadores muy droneros y mucho sampleo del universo “granero/chapa/campo”. Cuando la escuchamos en Antena vibraron los vidrios. (No me gusta mucho como quedó “Escape”, creo que es un poco mediocre. Pero rescato algo de un storytelling soft sin usar palabras)
Teorías Contemporáneas del Arte y la Cultura: Escribí un ensayo sobre El Cuaderno Flotador. Lo escribí en paralelo a la lectura de “Sobre Sanchez”: una biografía que escribe Baigorria sobre un escritor misterioso que decide retirarse del sistema y se lo conoce después como un vagabundo. Es un libro raro, que termina siendo una biografía rara, una biografía contada desde otra biografía. Mi ensayo termino siendo entonces algo así, una biografía contada desde el intento de hablar del cuaderno flotador. Me cope con la forma de dejar notas al pie de este libro de Osvaldo y replique este sistema: Todas las notas al pie generan un segundo texto que también podría leerse de corrido.
Los Lenguajes de las Artes Electrónicas: no me acuerdo que hice. ¡Ah! Ya chequeé: había que escribir un texto analizando una obra que tenga que ver con lo sonoro. Yo analicé Karaoke for/of dead birds, la investigación de mi amiga Carla.
Creación sonora: Rescaté un registro sonoro de una deriva muy vieja (excursión arqueológica deportiva), lo corté y le agregué sonidos/música. Un intento de radiofonía ficción. La voz, las voces, lo hablado y la disrupción del sonido como una capa de abstracción y de sentido desde la abstracción. El clima como parte de una sensación conductiva: Hay algo ahí. Si bien, no me gusta como quedó ese track, hay otro que hice en paralelo, más por joder, mas por deseo, que me gusta mucho más como quedó. A veces en los audios que me envían, o en los que grabo, encuentro algo. Todavía no lo identifico bien. Pero sí, identifico, que me gusta algo que pasa con la cotidianeidad intima mezclada con un suspenso o algo que viene a desestabilizarlo. Ciertos sonidos son una otra voz que habla en otro idioma.
Sonido, paisaje y territorio: Desarrollé un guía para recorrer el Arroyo el Pescado haciendo un paseo sonoro y generar una cartografía colaborativa. Lo pusimos a prueba con amigues y me gustaría armar un cronograma de visitas este año para continuar carto-escuchando.
Diseño sonoro: Aproveché a rescatar y digitalizar un material en 16 mm que filmó Guille Detzel en 2018 cuando hicimos una experiencia de convivencia artística con Patricia Mallarini e invitades en Alpina Residencia, el espacio que gestionábamos con Juanjo en Sicardi.
Le compuse la banda sonora al video. Me quedé con ganas de presentarlo a algún festival. Íbamos a mandarlo con Guille el año pasado y no llegamos.
Estudios Sonoros: Estoy en veremos. Pensando en algo asi cómo grafiti sonoro.
Procesamiento Interactivo de Sonido y Música en Tiempo Real: Escribí una posible manera de desarrollar el proyecto del horno.
Diseño y Desarrollo de Interfaces Electrónicas: Desarrollé una superficie de amasado que cierra circuito con la humedad de la arcilla y a medida que se usa para apretar el material húmedo, va generando contactos y señales que se traducen en sonidos. Me encantó ese flash. No avance mucho mas con eso después de la materia. Me gustaría seguir investigando un poco más eso.
Metáfora Anfibia - Biología, transdisciplina y prácticas de disidencia: fue una materia de otra carrera que seleccione dentro de las optativas. Escribí un texto en torno al cuaderno flotador que titulé: “Una escritura anfibia: Borradores, empañes y flotaciones alrededor del Rio de la Plata.” Y también, como en la materia de Ariel, me explaye sobre el cuaderno flotador, pero no desde una mirada biográfica, si no, poniendo el foco en ciertas operaciones que se realizan sobre el lenguaje en la investigación flotante y como se vincula este lenguaje política y biológicamente con el territorio.
Me colgué escuchando el audio paper, el registro del barco, la audio-receta de baylis… y me quedé pensando en la voz. En el registro frágil y testimonial de un momento cualquiera.
En paralelo estoy escuchando las grabaciones de las cursadas de Filosofía del sonido. (Clases que, por lo que paso el año pasado, no tuve energía para viajar a cursar). La última clase es preciosa. Tengo muchas ganas de hacer un posteo especifico hablando de ficciones fónicas un libro de Gabriela Milone.
Pienso que cuando uno repasa y pone en perspectiva, también alimenta la conciencia de lo que sí, y que la autoexigencia a veces es medio traicionera para juzgar lo realizado. Pienso que dije que hice mi cursada un tanto berreta. Y si bien, seguro hubiera podido ser todo de mejor calidad, está re bien también. No se. Es un buen ejercicio además de las listas de lo que falta, las listas de lo que si pasó. Y por que no, listas desde lo que si paso. Lo que permite proyectar desde lo ya hecho.
Pasaron 5 días desde que empecé a escribir la entrada. Me pregunto si no sería más llevadero para todxs hacer entradas más espontáneas y listo.
Pero voy a terminar de intentar esta idea poniéndola en práctica. Ayer escribí un fragmento pensando en el Noticar, que lo tengo que copiar desde la parte cuaderno que trae la agenda. Estoy sin mucho filtro y todo me parece que podría entrar dentro de los procesos creativos, por lo que termina siendo una engaña pichanga a la hora de querer resumir.
Me vine a pasar el fin de semana a Punta Indio. Me alquilé una cabaña igual a la que vivo en La Plata. Que gracioso. En menos de 24 hs ya compartí con varios travos que viven o visitan por acá. Me colgué un toque dimensionando, cursor con el guiño puesto, en qué medida las preguntas que me sigo haciendo en torno a mi identidad, son también parte de mis procesos creativos. Al igual que las personas con las cuales elegimos pasar nuestro tiempo, los tiempos en los que nos retiramos y las cosas que dejamos de hacer para ayudar a algune vecinx/amigx o para ayudarnxs a nosotrxs mismos.
¿Como cambian los procesos creativos cuando no podemos parar y cuando paramos? ¿Como puede cambiar o seguir cambiando mi forma de poetizar si mi cuerpo sigue cambiando, pero de formas aún más contrastadas?
Copio la entrada que escribí ayer:
Llegué a Punta Indio. Me trajo Flor, la dueña de la cabaña donde me voy a quedar. Resulta que era vecina mía y venía para acá en auto. En el viaje charlamos mucho y me inspiró bastante sus relatos de arrojo y confianza ciega. Me contó que la cabaña la construyó Flavia, la susana Giménez de la salada. Ella trabaja con fuego. Es guarda parques y se dedica a la prevención de incendios en provincia de Buenos Aires y La Pampa. No le gustan las manualidades, lo suyo es la motosierra y el gran formato. Se compró un arnés que se clava al lado de la pileta y lo usa para nadar en el lugar. Me imaginé su cuerpo leñoso, anclado y en movimiento, irradiando sudor al agua clorificada.
Cuando le hablé de Canillita, al toque me dijo que ella podía participar con crónicas de fuego desde una mirada socioambiental. Me encantó la idea. Pienso que me gustaría leerlas y ver si funcionan como diario y en su defecto, proponerle ciertas dinámicas de escritura para que o lo adapte, o inicie un diario de fuego que podamos publicar.
Creo que podría empezar a hacer una lista de diarios posibles/disponibles, para no olvidarme. También está el diario penitenciario de Juli. Myte me contó que Juli lo escribe hace como 4 años. Tengo que charlarlo con Juli. En el viaje también conocí a Lu. Un travo que cuida y aprende con caballos hace varios años. Tiene un vínculo muy especial con ellos y se dedica activamente a entenderlos e integrar personas con equinos. En la orilla de la playa nos leyó algunas cosas que escribió y me encantaría que haga un diario de los caballos. Además, me parece muy valiosa toda su historia de vida y su identidad.
Me pregunto si tal vez pueda haber un Noticar o blog digital de esos diarios o algo a modo de volverlo mas expeditivo a la hora de publicar. Y que a medida q haya recursos y tiempo, decidir cuál podría pasar a papel y de qué manera. Pienso que para que sea mini retribuido la labor mía y de quienes escriben, alguna plataforma que pueda enviar esos mails a quienes se suscriban, seria optimo. También a modo de proteger en cierto modo el trabajo de les escritores y tener un mínimo control de circulación. quizás la plataforma cest moi. Y simplemente armo un Excel y envío un mail a todxs los suscriptores pagos de los diarios. O abandonar toda dirección y hacerlo como las cosas que hago por amor y ya. Ese fue el consejo de mi hermano Luciano, entre otros.
Escribo desde una pérgola rodeada de nativas. Para todos lados verde y en un ratito me pasan a buscar Geo y Fermín. ¿Es esto acaso un estado de paraíso? Me traje la compu para escribir y avanzar con mis cositas. Es esto un estado de paraíso. También traje las sobras de mi casa, 2 libros leídos, fibras de colores. Se escucha un candombe ¿serán 3 cuadras? Un perro ladra a 4 y un colibrí repasa todas las flores a menos de 2 metros. Hay unas mini hormiguitas hincha pelotas.
Para tener tiempo no pago de escribir y crear con cierta “libertad”, yo trabajo remuneradamente dando clases de cerámica en un taller que autogestiono y comparto con una colega. Ayer, con Agus hicimos un día de taller con eje en ponerle onda al espacio. Estamos amasando algo muy lindo. Yo siento que la quiero mucho desde antes de conocerla y me gusta hacer con ella. ¡Qué bueno que se le esté pasando un poco el miedo! Durante el año pasado estuvimos jugando a una correspondencia que merece un posteo. (jajaja siempre digo lo mismo, bueno) Fue una correspondencia que trabajó mucho al rededor del lenguaje y la materialidad de éste.
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El otro día me pasó algo espectacular en relación con esta duda acerca de ¿“alguien me leerá?”. Anduve de viaje por Santa Teresita. Un viaje fugaz de un día y medio entre travestis y lesbianxs, de acá para allá entre musiquita y poesía. Conocí la casa de Eliott y durante el evento que se hace ahí, en Estalla, algunxs leímos poesía en el micrófono. Yo me animé a hacer sonar algo que escribí hace muy poco y con muy poca corrección. Son unas poesías sexys (va, para mí son sexys) con un formato de escritura que tiene mucha repetición y en modo lista larga. Es una poesía bastante musical, en el sentido de que la repetición y el encabalgamiento lo dan ciertas rítmicas de la insistencia. Con palabras bastante sugerentes a un relato sexual, acentuadas por la insistencia, dale que te dale. Las escribí escuchando a La Camaño. ¿La conocen? Un tortón espectacular que hace este tipo de poesía. Estoy fan. Les dejo dos videos de ella:
Cuestión que en el evento me quedé charlando con Luchi, una chica que me cayó bien y que entra dentro de la categoría de personas “quiero ser su amigue”. Me contó que era de la playa y que se estaba yendo a vivir a La Plata (“¡qué bueno!” pensé). Quedamos en contacto de Instagram. Y fin. A los pocos días, ya cada une en sus pagos, me manda un mensajito y me cuenta que Lu, su amiga, le había enviado para que lea mi Poesía Colectivera / (sin tener idea de que ella y yo nos habíamos conocido). Y me cuenta que ella tmb escribió una poesía larga que era en cierto modo también poesía colectivera, pero del Interurbano, el colectivo del partido de la costa. Fue una fiesta. Por un lado, enterarme que una persona había leído poesía colectivera sin que yo la obligue. Y por otro que esa persona haya hecho un link y se lo haya mandado a otra persona porque encontró afinidad en los textos.¡¡¡Me puse recontento!!! Y después le conté “Ayer a la noche leí tu Poetrip”, “Precioso”. “Larga vida a la poesía de trasporte público” Respondió ella. “Rum rum” me despedí.
Les dejo la poesía colectivera de Luchi haciendo click acá
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Estoy con ganas de retomar mi proyecto flotador, vinculado con la fotografía. Intenté algo cuando llevé a flotar la acuarela hace 2 años. Y recuerdo haber escrito un boceto de esto, en torno a la fotografía, cuando estaba haciendo En Material. Creo que ahora podría ser el momento. Voy a imprimir un rollo y hacerle el dispositivo. Continuará…. ¿Continuará?
Ahora, me voy a hacer la mochila y voy a salir a pasear. Hace tres horas que estoy en frente del Word y podría estar mil horas más, pero me esperan para almorzar. Gracias vínculos desconocidos paracaídas.
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Ya de nuevo desde La Plata gestionando 600 cosas a la vez. No me quejo. Y se que de las 600 van a salir 1 y media. Pero funciona así.
Estamos organizando un taller de “Poesía & Paseo” en Belgrano, provincia de Buenos Aies, un taller de Raku en Sicardi y una visita al Festival Rural de poesía en Navarro.
Si te interesa participar de algo de todo esto, escribime: orzaryderivar@gmail.com
Hace 13 días que estoy trabajando en esta entrada. Hay una opción del Word que te dice cuantos minutos trabajaste en el documento. Es la primera vez que veo eso. No sabia que existía. Dice que a este documento le dediqué 1430 minutos. Es decir, más de 23 horas.
Con tiempo y cariño, anu.
[1] Este oráculo es un mazo de estrategias creadoras, editado por Julia Sbriller, desde Creadores de Imágenes y basado en las Estrategias Oblicuas de Brian Eno y Peter Schmidt.








